Pannacotta de queso fresco con frutos rojos

Endulza tus comidas con este postre delicioso

Dificultad
Metodo
Cantidad de Gente
Ingredientes

 300 gr. queso fresco estilo burguitos

200 ml. de nata líquida para montar

35 ml. de agua

5 g. gelatina en polvo

2 g. de azúcar vainillado

Mermelada de frutos rojos y frambuesas  

Sal

Elaboración

Si hablamos de dulce, otro de los platos más internacionales de Italia es la pannacotta. Aunque no se conoce su origen en concreto, su significado es literalmente nata cocida, ya que es un postre que tradicionalmente se elabora con leche, nata, azúcar y gelatina. ¿El resultado? Un plato parecido a un flan, pero cuya textura es aún más cremosa y su sabor...¡delicioso!

Se trata de un postre muy sencillo, que puedes preparar en cualquier momento y con el que seguro sorprenderás a todos tus invitados. Además, su elaboración permite hacerlo en moldes individuales, mucho más fáciles de servir. 

Aunque normalmente se elabora con leche y queso crema, existe un versión algo más ligera, gracias al queso fresco. Gracias a los fermentos lácticos es mucho más suave y genera menos sensación de pesadez. Además contrasta a la perfección con el acompañamiento, mermelada de frutos rojos.


1. Disolver la gelatina en agua y dejar reposar durante cinco minutos. Mientras tanto, calentar la nata en un cazo hasta que comience a hervir. Retirar del fuego y añadir el agua junto con la gelatina, removerlo todo hasta que se integre.

2. Colocar el queso fresco en un cuenco con el azúcar vainillado y una pizca de sal. Batir todo hasta crear una mezcla homogénea a la que agregar la nata poco a poco, de nuevo removiendo siempre con las varillas.

3. Repartir la mezcla en recipientes individuales y dejar reposar en la nevera mínimo tres horas hasta que cuaje.

4. Una vez listas, desmoldar, colocar encima una capa de mermelada de frutos rojos y decorar con frambuesas.


Nuestro consejo:

Cuanto más tiempo la dejemos reposar tendrá una textura más cremosa. Por otro lado, a la hora de servirla se puede acompañar con mermeladas de otros sabores, miel, hojas de menta o incluso frutos secos, chocolate, caramelo y hasta incluso ron o vino dulce

Es recomendable consumirla el mismo día de su elaboración o como mucho dejarla en la nevera un día en un recipiente hermético. Además, se trata de un postre muy versátil que se puede versionar y convertirse en apto para vegetarianos, sustituyendo la gelatina por agar-agar.